Cacería de Brujas, un drama psicológico que te hace reflexionar sobre la verdad de las acusaciones…
La cinta se presenta como un drama psicológico que obliga al espectador a confrontar la verdad y las implicaciones de las acusaciones en la sociedad de ahora.
Destaca por reunir un reparto de peso liderado por Julia Roberts, Andrew Garfield y Ayo Edebiri, quienes dan vida a un par de profesores universitarios y una aguda estudiante de filosofía, respectivamente. Su conflicto no se queda solo en los libros, sino que se materializa en un tenso dilema sobre la credibilidad y el peso de alzar la voz.
La trama se desencadena cuando la relación entre los profesores y sus estudiantes se vuelve inapropiada, llevando a una de ellas a tomar la decisión de alzar la voz para denunciar la situación. Sin embargo, este suceso inicial sirve como mero pretexto para sumergir a la audiencia en un denso y prolongado debate filosófico que domina gran parte del metraje.
El grueso de la película se refleja en diálogos intensos donde los personajes abordan la complejidad de las acusaciones, la presunción de inocencia y la cultura de la cancelación que define nuestra época.
Considera lo siguiente: Con una duración que supera las dos horas, la densidad de los diálogos filosóficos a menudo resulta tediosa. No obstante, la película se redime gracias a las magníficas actuaciones de su elenco, que logran inyectar humanidad y matices a los intrincados intercambios verbales.
A esto se suma una fotografía impecable que crea una atmósfera opresiva y, sobre todo, una ambientación musical que juega un papel crucial. ¡Bravo ahí!
La banda sonora complementa la trama, añadiendo tensión y sabor a los momentos más cargados de debate.
Si bien el filme es intelectualmente estimulante, su lentitud es un factor a considerar. Al final, «Cacería de Brujas» es una película valiosa por el debate que propone y el calibre de sus interpretaciones, haciendo que el esfuerzo de seguir su complejo ritmo valga la pena. Sí la recomendamos.
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