El gigante de la animación vuelve a apostar por la nostalgia y el salto a la acción real con una producción que ha encendido las conversaciones en toda la industria… ‘Moana’ llega finalmente a las salas de cine envuelta en una enorme expectación, trayendo de regreso a sus personajes y las melodías que conquistaron al mundo hace unos años. Sin embargo, el traspaso de los dibujos animados a la carne y hueso siempre es un terreno difícil de navegar, y las primeras reacciones (incluso las nuestras) han dejado en claro que el encanto original no siempre es fácil de replicar. 😬
La trama oficial sigue fielmente los pasos de la versión nominada al Óscar: la joven Moana (Catherine Lagaʻaia) responde al llamado místico del océano y decide cruzar por primera vez el arrecife de su isla natal. En su travesía para devolver la prosperidad y el equilibrio a su pueblo, une fuerzas con el infame y egocéntrico semidiós Maui (Dwayne Johnson, como todos lo conocemos: ‘La Rocka’), emprendiendo un viaje inolvidable lleno de peligros marinos y descubrimientos ancestrales. 🌊
Y bueno, la historia sí sigue rescatando el folclore del Pacífico y la valentía de una heroína que no necesita de un romance para brillar… peeeeeero sinceramente, es inevitable notar que la cinta se percibe un tanto más gris e insípida que la animada, perdiendo parte de esa paleta tan alegre y vibrante que nos enamoró originalmente.
Aunque la producción se esfuerza por recrear los escenarios de manera realista, el resultado final no parece aportar algo nuevo o «mejor» que te haga preferir esta versión sobre el clásico animado.
👁️🗨️ Y no lo decimos solo nosotros: La película ha obtenido menos de un 30% en Rotten Tomatoes 🍅📉
En el apartado actoral, nos encontramos con un trabajo cumplidor pero que por momentos carece de una graaan simpatía. A Dwayne «La Roca» Johnson se le nota cómodo en el papel, pero no ofrece nada nuevo en su interpretación más allá de esa simpatía natural que ya le conocemos de sobra en la pantalla grande.
Oootra cosita más 👉 Los efectos digitales son muy notables en varias secuencias, lo que llega a restarle puntos a la sensación de estar viendo un entorno de alta calidad. La calidad creativa del estudio nos quedó debiendo.
Pero bueno, dejando de lado esto, la historia de «Moana» sigue ahí, lo cual para los niños no dejará de ser algo disfrutable.
Al final del día, vale la pena ir a las salas para formar tu propia opinión y dejarte llevar por la marea de una de las leyendas más aclamadas de Disney. 🎬
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