La nostalgia y la fiesta se apoderaron de Monterrey con la electrizante presentación de Matute. La banda liderada por Jorge D’Alessio ofreció un show que fue un auténtico viaje en el tiempo a la década de los 80, transformando el recinto en la discoteca más grande de la ciudad.
El público regio se entregó por completo a la energía inagotable de la agrupación, coreando y bailando cada éxito retro.
El espectáculo fue un despliegue de producción audiovisual que capturó perfectamente la estética ochentera. Luces de neón, pantallas gigantes con videoclips clásicos y un vestuario vibrante crearon la atmósfera perfecta para la celebración. Desde el primer cover, Matute demostró su habilidad para revivir los grandes éxitos en español e inglés, manteniendo la energía a niveles altísimos.
Lo que se escuchó fue una máquina del tiempo sin tregua, abarcando lo mejor de la música pop y rock de la década. Temas icónicos de artistas como Michael Jackson, Hombres G, Soda Stereo y Flans resonaron con una potencia renovada. La banda se destacó por su calidad instrumental y vocal, logrando que cada cover se sintiera fresco y emocionante para todas las edades.
Los momentos de conexión directa entre la banda y el público reforzaron el sentimiento de unidad y fiesta que caracteriza a los shows de Matute, demostrando que su fórmula de nostalgia y alegría es infalible.
Matute entregó un show que no solo cumplió las expectativas, sino que las superó, ofreciendo una dosis de alegría y buena música que unió a generaciones. Monterrey bailó sin parar, confirmando que la magia de los 80 sigue viva gracias a Matute.
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