La Arena Monterrey se rindió ante la imponente voz y el talento de Edith Márquez. Como parte de su aclamada gira “Eterna e Inolvidable Tour 2025”, la cantante mexicana ofreció un espectáculo que fue mucho más que un concierto; fue una velada de emociones intensas, desamor y poder vocal que cautivó a los regios de principio a fin.
El show, con una duración de aproximadamente dos horas, fue un testimonio de las más de dos décadas de trayectoria de la artista. El repertorio se diseñó cuidadosamente para complacer a sus seguidores más fieles, incluyendo no solo sus grandes éxitos en el género pop y balada romántica, sino también las nuevas interpretaciones y homenajes que forman parte del concepto “Eterna e Inolvidable”. El público, cómplice de cada tema, se transformó en un coro masivo, coreando cada estrofa con pasión.
La producción del espectáculo estuvo a la altura de la estrella. El escenario, la iluminación y el acompañamiento musical fueron impecables, creando una atmósfera de gran sofisticación que realzó la calidad interpretativa de Márquez. La cantante, con su característica elegancia y poderosa presencia escénica, dominó el recinto y demostró por qué es considerada una de las voces femeninas más importantes de la música en español.
Los momentos más intensos llegaron con baladas icónicas como «Mi Error, Mi Fantasía» y «Mírame», donde la emoción de la artista se transmitió directamente a la audiencia. Además, su incursión en la música ranchera, a través de su tributo a figuras como Rocío Dúrcal, añadió una capa de profundidad y versatilidad al show, mostrando la capacidad de Márquez para dominar distintos géneros.
En resumen, la presentación de Edith Márquez en la Arena Monterrey fue un éxito rotundo. El “Eterna e Inolvidable Tour” no solo cumplió con la promesa de una velada memorable, sino que reafirmó la conexión de la cantante con su público regio.
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