Si creías que el cine romántico ya no tenía nada nuevo que ofrecer más allá de la clásica pareja feliz, te equivocas. La película «Beso de Tres» llega a la cartelera para desafiar todas las convenciones sobre la familia y el amor, invitándote a dejar los prejuicios en la puerta y abrir el corazón a una historia que explora las maternidades atípicas y los vínculos que no caben en una simple etiqueta.
La cinta se aleja inteligentemente del morbo fácil que a menudo rodea el tema de las relaciones poliamorosas para entregar un relato profundamente humano y doméstico. Aquí, el foco no está solo en la pasión entre tres personas, sino en el desafío y la belleza de construir un hogar fuera de la norma.
La narrativa brilla especialmente al abordar la maternidad desde una óptica fresca: ¿qué sucede cuando la crianza y el cuidado no recaen en dos, sino en tres?
Lo que hace que «Beso de Tres» funcione tan bien es su honestidad desarmante. El guion logra un equilibrio cuidadoso entre el drama cotidiano y momentos de calidez genuina, evitando caer en el melodrama exagerado. La película cuestiona las normas sociales sin necesidad de dar discursos moralistas o sermones; simplemente muestra la realidad de sus protagonistas con una naturalidad que invita a la empatía inmediata.
El elenco es, sin duda, el pilar que sostiene esta estructura emocional. Logran una química sorprendente y creíble, transmitiendo con éxito la complicidad, las inseguridades y el apoyo mutuo necesario para sostener una dinámica tan compleja.
«Beso de Tres» es una propuesta valiente, emotiva y necesaria en el cine actual. No es una película que busque escandalizar, sino conmover y generar una reflexión sobre las diversas formas que puede tomar una familia.
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